¿Cómo solucionar problemas con los vecinos?

Problemas con los vecinos: cómo solucionarlos

Los problemas con los vecinos algo recurrente. Quien más y quien menos, todo el mundo lo ha vivido en un momento determinado. Por el bienestar de toda la comunidad, es fundamental solucionarlo de la mejor forma posible.

Las comunidades de vecinos son, tradicionalmente, un foco de discusiones. Y es que están formadas por personas muy distintas que, para bien o para mal, viven pared con pared.

Cuando en una comunidad hay un vecino problemático, termina afectando a todos los demás. Para que no se enrarezca el ambiente, hay que llegar a acuerdos que satisfagan a todos.

Los problemas en las comunidades de vecinos

Si bien los problemas entre vecinos pueden ser de muchos tipos, sí es verdad que la mayoría se pueden englobar en tres tipos:

Morosidad

En las comunidades hay que afrontar, entre todos, una serie de gastos. Siempre se tratarán en junta, y habrá que aprobarlos entre todos. Pero, a veces, hay algún vecino que no paga lo que le corresponde. Esto puede llevar, además de a situaciones incómodas, a posibles demandas del resto de vecinos.

Ruido

Es uno de los problemas más comunes. A veces es porque no piensan que pueden molestar a otras personas, pero en ocasiones es por desconocimiento.

La molestia puede venir de fiestas a horas intempestivas, música muy alta o el inicio de obras en la vivienda en un horario no adecuado.

Mantenimiento

En este punto, se pueden dar no solo situaciones incómodas, sino también peligrosas. Y es que un problema con el ascensor, una fuga de gas o cortes eléctricos pueden poner en riesgo a más de uno. Pero si es la consecuencia de la dejadez de un vecino, puede derivar en grandes problemas de convivencia.

Solucionar un problema con un vecino

Como en cualquier conflicto, hay que empezar intentando dialogar. Siempre de buenas maneras, se pueden ofrecer alternativas para llegar a un acuerdo común. Así, se llegaría a un acuerdo amistoso.

Si no se llega a un acuerdo, es posible que la situación termine en demanda de la comunidad.

Finalmente, si eres tú quien va a hacer ruido a horas intempestivas, puedes empezar con buen pie. Así, si avisas antes a los vecinos de las obras, de una fiesta puntual o de cualquier actividad que va a hacer más ruido de lo normal, ya estarás dando una muestra de buena voluntad.

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